El ácido cítrico es un ácido orgánico de origen natural ampliamente utilizado como acidulante, conservador, potenciador de sabor y regulador de pH. Ayuda a mejorar el sabor, prolongar la vida útil y mantener la estabilidad del producto. Se emplea comúnmente en bebidas, confitería, productos lácteos, mermeladas, salsas, panificación, alimentos procesados y productos nutricionales.