La lactosa, el azúcar presente de forma natural en la leche, es un polvo cristalino blanco de sabor suave y dulce. Por lo general se produce cristalizando una solución de permeado o de suero, y se utiliza en una gran variedad de industrias, como la nutricional, la farmacéutica y la cosmética. La lactosa se clasifica según su malla o granulometría, que puede ir de 30 a 200. Un número de malla más alto indica una textura más fina.