El suero desmineralizado se utiliza en productos lácteos, de panificación, confitería y otros alimentos y productos nutricionales, incluidas las fórmulas infantiles. Es una alternativa al suero dulce en polvo cuando se requiere un menor contenido de minerales o cenizas y un alto contenido de lactosa, por razones nutricionales o de sabor. El polvo puede desmineralizarse al 40%, 70% o 90% para adaptarse a distintas aplicaciones.